El vídeo corto ya no es tan corto

Más de la mitad de los usuarios ya busca en redes antes de comprar online. Y eso cambia lo que una marca necesita de sus creadores.

Durante años, la regla de las redes fue clara: cuanto más corto, mejor.

En 2026, esa regla ya no es tan clara. Las tres plataformas que más asociamos al vídeo corto han ido ampliando la duración de sus vídeos. Y, al mismo tiempo, las redes se han convertido también en un lugar donde buscar.

Casi seis de cada diez internautas ya las usan cada día con ese fin. Lo recoge Navegantes en la Red, el estudio de la AIMC, la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación, que es la entidad que elabora el EGM. Y en solo un año, esa cifra ha subido 8 puntos.

Cómo se alargó el vídeo corto

TikTok empezó antes. La propia plataforma explicó en 2024 que había introducido los vídeos más largos en 2022 y que, para entonces, su comunidad dedicaba ya el 50% de su tiempo a ver vídeos de más de un minuto.

En octubre de 2024 llegó YouTube, que amplió la duración máxima de los Shorts de un minuto a tres. La plataforma explicó que era una de las funciones más pedidas por los creadores y anunció que trabajaría para mejorar las recomendaciones de los Shorts más largos.

En enero de 2025 se sumó Instagram, con Reels de hasta tres minutos en lugar de 90 segundos, también en respuesta a las peticiones de los creadores.

En dos de los tres casos, el cambio llegó a petición de los propios creadores.

Más que permitirlo: recompensarlo

TikTok, además, lo vinculó a la remuneración. En 2024 presentó su Creator Rewards Program, que remunera contenido original de más de un minuto. Para calcular su valor usa cuatro métricas: originalidad, interacción de la audiencia, duración de reproducción (tiempo de visionado y porcentaje de vídeo completado) y valor de búsqueda, que se asigna en función de los términos más buscados en la plataforma.

En esa fórmula conviven la retención y la búsqueda. Y los datos de 2026 muestran hasta qué punto la búsqueda se ha extendido a más sitios. Según AIMC, el 85,1% de los internautas sigue usando a diario los buscadores tradicionales, que continúan siendo el hábito de búsqueda más extendido. A la vez, el 32,7% recurre ya a herramientas de IA para buscar, 15 puntos más que un año antes.

La búsqueda no se muda, se multiplica. Y llega hasta la compra: según el Estudio de Redes Sociales 2026 de IAB Spain, el 54% de los usuarios busca información en redes sociales antes de comprar online.

Corto para descubrir, largo para decidir

El interés por los formatos que piden atención también se ve fuera del vídeo. AIMC recoge que el tiempo de escucha de podcasts marca máximos desde al menos 2021, con 49 minutos diarios para los oyentes de podcasts de radio y 56 para el resto.

En algunas categorías, el cambio ya se nota en el propio contenido. El Estudio Anual de Influencer Marketing 2026 de IAB Spain y Primetag analiza cómo han evolucionado las temáticas del contenido de influencers por sector. En automoción, el foco ha pasado de las colaboraciones artísticas y las promociones estacionales a las demostraciones de producto, las pruebas de conducción y las reviews técnicas.

Aquí termina el dato y empieza nuestra lectura.

Son formatos que piden tiempo. Enseñar cómo funciona un producto, ponerlo a prueba o explicar un matiz técnico rara vez cabe en unos segundos. Para despertar el interés bastan unos segundos; para ayudar a decidir suele hacer falta más.

Ahí es donde el formato largo cambia el papel del creador. Su contenido ya no solo llega a una audiencia: también responde a alguien que está decidiendo. A eso nos referimos con infraestructura de búsqueda: contenido que está ahí cuando alguien hace la pregunta y que retiene a quien lo encuentra.

El corto no se va

Nada de esto significa que el formato breve pierda peso. Según AIMC, el 54,4% de los internautas vio vídeos cortos en redes sociales en el último mes. Y en el Observatorio de Marcas en RRSS 2026 de IAB Spain, las Stories concentran el 60,4% de todas las publicaciones de las marcas analizadas en Instagram, una estrategia que el estudio describe como orientada al consumo rápido y la alta frecuencia.

Para nosotros, la clave está en asignar a cada formato su papel: el corto para que te descubran y el largo para ayudar a decidir.

Elegir creadores por lo que responden

El mismo Observatorio plantea que el SEO social necesita un mapa de búsquedas organizado por categoría, problema y comparación, con contenidos que resuelvan cada intención.

Y recoge un caso del sector hogar: una marca amplificó contenido orgánico de usuarios (UGC) a través de los anuncios de búsqueda de TikTok (TikTok Search Ads), trabajando consultas sobre sofás y colchones. El resultado fue un +239% de CTR y 3,4 veces más intención de compra.

Al seleccionar un creador, el número de seguidores sigue contando. Pero empiezan a contar otras dos cosas: qué búsqueda de tu categoría puede responder con más credibilidad y cuánto tiempo puede sostener la atención.

Más minutos, más confianza en juego

Si un contenido aspira a acompañar una decisión, la confianza pasa a ser parte del formato.

Según AIMC, el 69,8% de quienes siguen a influencers cree que se usa o abusa de la publicidad encubierta, y el 61,9% considera que la mayoría de sus publicaciones tienen carácter publicitario. Es una percepción de la audiencia que afecta a todo el ecosistema, marcas incluidas, y que pesa especialmente cuando alguien está decidiendo una compra. Por eso, en este contexto, la transparencia juega a favor del contenido.

Qué cambia para las marcas

Si las plataformas premian la retención y la búsqueda, el contenido de creadores no puede planificarse solo como alcance. Las preguntas que importan son otras: qué búsqueda responde, cuánto tiempo retiene y cuánta confianza genera.

En Making Science partimos de una idea sencilla: antes de buscar creadores, pensar en la audiencia. Este cambio de formato la hace todavía más necesaria, porque obliga a preguntarse no solo a quién se llega, sino qué necesita esa persona para decidir y cuánto tiempo está dispuesta a dedicarle.

La pregunta ya no es solo cuánto dura tu contenido.

Es cuánto tiempo merece que alguien le dedique.

El engagement no sabe si te quieren o te odian

En diciembre de 2025, Oxford University Press eligió rage bait como palabra del año. La razón que dio fue puramente cuantitativa: el uso del término se había triplicado en doce meses. Lo define como contenido diseñado deliberadamente para provocar indignación siendo frustrante, provocador u ofensivo.

A pesar de parecer un término nuevo, llevamos viéndolo desde los inicios de internet. Trolls que buscaban provocar una reacción visceral de su audiencia, que evolucionó en los ‘’click bait’’ de la prensa digital. Ell rage bait funciona porque la métrica con la que evaluamos a los creadores no sabe distinguir entre alguien que aplaude y alguien que insulta.

El rage bait es un (mal) incentivo del sistema

Conviene quitar de en medio la lectura fácil. El rage bait es una decisión editorial consciente, pero no aparece porque haya creadores dispuestos a molestar a su audiencia: aparece porque el entorno lo remunera. Los algoritmos de distribución premian la interacción sin evaluar su carga emocional, y un comentario airado y uno entusiasta emiten exactamente la misma señal.

Que la negatividad capta más atención es algo demostrado y anterior a las redes sociales. El estudio Negativity drives online news consumption, publicado en Nature Human Behaviour en 2023, analizó unas 105.000 variantes de titulares sometidas a test aleatorizado sobre más de 370 millones de impresiones. El resultado: cada palabra negativa adicional en un titular de longitud media aumentaba el CTR un 2,3%, mientras que las palabras positivas lo reducían.

Trasladado al feed, el incentivo es transparente. Si el sistema reparte alcance en función del volumen de interacción, y la negatividad genera más interacción, el contenido que incomoda tiene una ventaja estructural sobre el que agrada. No hace falta mala fe para que el equilibrio se desplace: basta con optimizar.

Dónde falla la métrica

El engagement rate —el ER% que aparece en cualquier informe de campaña— se calcula dividiendo el total de interacciones entre las impresiones o las visualizaciones. Así lo define el Estudio Anual de Influencer Marketing 2026. El numerador es una suma, y una suma no tiene signo.

Esto significa que el ER% mide con precisión cuánta gente reaccionó, y no dice absolutamente nada sobre qué reacción tuvieron. Un perfil que genera debate hostil y otro que genera adhesión pueden aparecer en el mismo tramo de un ranking de engagement. Si la selección de creadores se resuelve mirando esa columna, las dos opciones son indistinguibles.

A eso se añade un segundo problema: el ER% se maneja habitualmente como si existiera un umbral de referencia universal, un «buen engagement» válido para cualquier marca. El propio estudio desmonta esa idea al medir el engagement rate por sector y por plataforma, con diferencias notables entre categorías. No hay una cifra buena en abstracto: hay cifras que tienen sentido dentro de un sector, una plataforma y un formato concretos.

Alcance y calidad de la interacción se mueven por separado

Hay una prueba de esto en el mismo estudio. Al comparar Reels amplificados con pauta frente a Reels orgánicos, los tres indicadores se separan en direcciones opuestas:

Indicador Contenido amplificado Contenido no amplificado
Engagement rate medio por Reel 0,18% 2,48%
Interacciones medias por Reel 2.140 5.640
Comentarios positivos (media) 77,2% 82,2%

Fuente: Estudio Anual de Influencer Marketing 2026, 3ª edición. El dato de comentarios positivos procede de análisis automatizado de comentarios mediante tecnología de análisis de sentimiento.

El contenido amplificado llega a mucha más gente y, aun así, interactúa peor y recibe comentarios de peor calidad: cinco puntos porcentuales menos de comentarios positivos. El caso es otro —amplificación, no contenido polémico—, pero la lección sirve igual: alcance, volumen de interacción y sentimiento pueden divergir dentro de una misma pieza, y ninguno de los tres sirve como aproximación de los otros dos.

El estudio lo resuelve incorporando el análisis de sentimiento como una capa más de medición. Cualquier marca que evalúe creadores debería hacer lo mismo.

Lo que realmente se compra en una colaboración

Cuando una marca activa a un creador no está comprando espacio publicitario: está comprando una transferencia de credibilidad, que a su vez depende del contexto. Un contenido patrocinado no se consume aislado, sino dentro de un perfil, con su historial y su hilo de comentarios. Si la conversación que rodea a ese creador es de confrontación, la marca aparece en el terreno emocional que ese perfil ha construido. El número de interacciones sube igual. Lo que no sube es la disposición favorable de quien las lee.

Aquí hablamos de eficiencia: parte del engagement que estás pagando puede estar trabajando en contra del objetivo de la campaña sin que ninguna métrica del informe lo señale. Evitarlo exige separar cuatro dimensiones que el ER% comprime en un único número:

  • Volumen: ¿cuánta interacción genera este perfil en relación con su alcance?
  • Signo: ¿esa interacción es de adhesión, de indiferencia o de conflicto?
  • Naturaleza: ¿son reacciones pasivas o comentarios, guardados y compartidos?
  • Origen: ¿el alcance es orgánico o está amplificado?

Un perfil con un engagement rate alto sostenido por comentarios de confrontación y otro con un engagement rate moderado y una comunidad que responde bien a sus recomendaciones producen resultados de negocio distintos. En una hoja de cálculo ordenada por ER%, el primero suele estar por encima.

Hacia una medición con signo

Superar la ceguera del ER% pasa por auditar la métrica: preguntar de qué está compuesto ese número antes de usarlo para decidir.

Es el trabajo que hacemos en Making Science cuando evaluamos un perfil. Analizamos el sentimiento de la conversación con tecnología de análisis de lenguaje y lo cruzamos con dos cosas que el dato agregado tampoco muestra: si esas interacciones vienen de la audiencia que le importa a la marca y si el alcance es orgánico o está amplificado. Después hace falta revisión humana, porque la ironía, el contexto de una polémica anterior o el tono habitual de una comunidad no siempre se resuelven de forma automática.

Conclusión

El rage bait es la consecuencia lógica de premiar la interacción sin importar cual sea. Mientras la interacción se contabilice como una magnitud neutra, la indignación seguirá siendo una estrategia de crecimiento perfectamente racional.

La corrección está en el criterio propio, dejando de premiar la interacción vacía o polémica. Un engagement rate es un punto de partida útil y una conclusión pobre. Antes de decidir con quién colaborar, debemos entender su forma de comunicar. 

La (no) caída de los influencers: La credibilidad ya no viene incluida

Este verano, la expresión «la caída de los influencers» ha ocupado titulares, hilos y conversaciones de sobremesa. La lectura habitual es que el modelo se agota. Los datos dicen otra cosa, y es una cosa bastante más interesante.

Empecemos por lo que no está pasando. Según el Estudio de Redes Sociales 2026 de IAB Spain, los influencers concentran al 46% de los usuarios de redes sociales, mientras que solo un tercio de la audiencia sigue directamente a marcas. El 44% afirma que las redes influyen en su decisión de compra —un porcentaje que sube al 56% entre los nacidos entre 1997 y 2012— y el 25% ya compra directamente en la plataforma, nueve puntos más que el año anterior. La 28ª edición de Navegantes en la Red (AIMC) sitúa en el 56,4% la proporción de entrevistados que sigue a algún creador. Y la inversión estimada en el canal creció un 49% en 2025, según el Estudio Anual de Influencer Marketing 2026 de Primetag e IAB Spain.

Ni la audiencia se ha ido, ni la inversión se ha retirado, ni el canal ha dejado de funcionar.

Lo que sí se está deteriorando es otra cosa. En el mismo estudio de AIMC, el 69,8% de quienes siguen a creadores considera que estos usan o abusan de la publicidad encubierta, y el 61,9% cree que la mayoría de sus publicaciones tienen carácter publicitario, tres puntos más que hace dos años.

Es decir: la audiencia sigue mirando pero se ha cansado de la falta de credibilidad. Y esto tiene repercusiones directas para las marcas.

Qué ha pasado exactamente estos meses

El fenómeno tiene una fecha bastante concreta: julio y agosto de 2026. Varias polémicas protagonizadas por creadores muy conocidos se concentraron en pocas semanas y desembocaron en una tendencia con nombre propio. Buscar «la caída de los influencers» en TikTok o Instagram devuelve hoy cientos de vídeos de usuarios explicando por qué han dejado de seguir a determinados perfiles, con millones de visualizaciones acumuladas.

Al revisar esa conversación, las quejas que expresan los usuarios se repiten y son notablemente concretas:

  • Saturación publicitaria. Perfiles donde cada pieza contiene un código de descuento, un viaje patrocinado o un producto.
  • Opiniones sobre temas ajenos a su especialidad. Usuarios que echan en falta legitimidad cuando un perfil con audiencia masiva entra en debates sociales.
  • Un estilo de vida inaccesible. Contenido que muestra una realidad económica cada vez más alejada de la de quien lo consume.

En paralelo se ha consolidado el de-influencing: contenido que recomienda expresamente no comprar. Es la respuesta lógica de una audiencia que ha empezado a leer las recomendaciones como transacciones.

El problema de fondo: la identificación se ha estrechado

El motor original de este canal fue la identificación. Una recomendación funcionaba porque venía de alguien cuya vida se parecía razonablemente a la de quien la escuchaba: el mismo presupuesto, las mismas preocupaciones, los mismos sitios.

Ese equilibrio se ha movido. Un creador que trabaja una década profesionaliza su actividad, multiplica sus ingresos y transforma su realidad material. Es la trayectoria lógica de cualquier profesional con éxito y no hay nada reprochable en ella. Pero en este canal concreto el activo que se monetiza es la cercanía. Cuando la distancia económica y vital se ensancha, la vida que se muestra deja de ser replicable y la recomendación deja de ser trasladable.

Los informes del sector permiten medir con bastante precisión hasta dónde ha llegado ese desajuste. El Estudio de Redes Sociales 2026 de IAB Spain señala que el 97% de los usuarios acude a las redes buscando entretenimiento, mientras que un 40% asegura encontrar publicidad dentro del contenido de los perfiles. Y los datos de AIMC muestran que la percepción de carácter publicitario ha crecido tres puntos en dos años.

Dicho de otro modo: la audiencia entra a entretenerse y sale con la sensación de haber consumido un catálogo. No es que rechace la publicidad —el propio estudio de IAB confirma que funciona, con un 44% de usuarios que reconoce su influencia en la decisión de compra—, es que ha dejado de creerse la parte que se presentaba como opinión personal.

Lo que no se está cayendo: la influencia cambia de manos

Aquí es donde el titular se queda corto. Lo que atraviesa una crisis no es la figura del creador, sino un modelo concreto: el que se sostenía únicamente en la popularidad y que daba por hecho que más seguidores equivale a más influencia.

Los datos apuntan a que el mercado se está moviendo en la dirección opuesta al escaparate. Entre las conclusiones del Estudio Anual de Influencer Marketing 2026 (Primetag e IAB Spain) está recoge un dato revelador: la tasa de contenidos identificados como publicitarios se ha duplicado. Hay más transparencia que nunca. Y precisamente por eso la audiencia percibe con tanta claridad cuánta publicidad consume, y distingue mejor que nunca entre una recomendación creíble y una que no lo es.

La audiencia busca una recomendación real, a ser posible orgánica. Entiende que la marca pueda tener cabida, pero siempre y cuando los discursos de creador y marca vayan de la mano, y no los sature con mensajes contradictorios. 

Lo que esto cambia al elegir creadores

Si la audiencia ya sabe leer, el criterio de selección no puede seguir siendo el tamaño de la comunidad. Hay tres variables que informan mucho mejor.

El solapamiento real de audiencia. No los seguidores totales, sino cuántos de ellos pertenecen al público objetivo de la marca: mercado, edad, intereses, comportamiento de consumo. Un perfil de 800.000 seguidores con un 20% de audiencia relevante aporta menos público útil que uno de 90.000 con un 70%. La segunda cifra es la que determina el resultado y no aparece en ningún ranking.

La coherencia del historial. El recorrido de colaboraciones de un creador es información pública: dice si la categoría encaja con su contexto real, si su discurso se sostiene en el tiempo y si su comunidad ya le ha visto defender cosas parecidas antes de cobrar por ellas. Cuando la combinación no encaja, la audiencia no la interpreta como una decisión del creador, sino como una decisión de la marca.

La estima de la comunidad. Es la variable decisiva y la que casi nunca se analiza. El sentimiento de los comentarios, el tono de las conversaciones y la reacción ante colaboraciones anteriores predicen mucho mejor la conversión que cualquier cifra de alcance.

La consecuencia práctica es que hay miles de creadores —comunidades más pequeñas, especializadas, con una relación de respeto real— que están infravalorados por el mercado simplemente porque su métrica más visible es la que menos importa.

Cómo lo trabajamos en Making Science

Nuestro punto de partida es la audiencia de la marca.

El equipo hace un trabajo de investigación exhaustivo de cada perfil candidato: con qué marcas ha trabajado, qué ha defendido antes, si el producto encaja con su contexto real y qué relación mantiene con su comunidad. Ese análisis cualitativo, que requiere criterio humano, se combina con tecnología de análisis de audiencias: composición demográfica y geográfica, solapamiento con el target, calidad de la interacción y sentimiento asociado a sus contenidos patrocinados.

Todo ello para responder a una única pregunta: si existe un match verificable entre el creador y la marca, o si solo hay coincidencia de tamaño. Son dos cosas distintas, y solo una de ellas sobrevive a una audiencia que ya sabe leer.

La (no) caída

Nadie se está cayendo. Lo que se está agotando es una forma de elegir: la que asumía que alcance e influencia son lo mismo.

La audiencia ha dejado de confiar en las combinaciones que no tienen sentido. Y esa distinción devuelve la ventaja competitiva al criterio: la credibilidad ha vuelto a ser un factor de compra y, por primera vez, se puede analizar antes de firmar. Esto genera nuevas oportunidades para creadores que quizás antes por su discurso, no tenían cabida en las marcas. 

Del Scroll al Search: Cómo TikTok y Google están redefiniendo el ecosistema de búsqueda.

¿Alguna vez has buscado una receta, una recomendación de viaje o un tutorial de maquillaje y has ido directamente a TikTok? Si la respuesta es sí, no estás solo. Al 40% de los usuarios de la Generación Z les ocurre lo mismo.

El comportamiento del consumidor ha evolucionado hacia un modelo híbrido: hoy, la decisión de compra y la resolución de dudas se inician en un ecosistema que combina listas de información con flujos de experiencias visuales. Esta transición hacia un descubrimiento más dinámico —común tanto en los resultados de Google como en la interfaz de TikTok— representa un cambio de paradigma donde el usuario ya no solo consume contenido de forma pasiva, sino que utiliza cada plataforma como un motor de respuesta activa.

Esta evolución hacia un motor de búsqueda real ha desplazado el eje de la intención digital, obligando a las marcas a repensar su visibilidad. Del scroll reactivo hemos pasado al search proactivo, un escenario donde la autenticidad del vídeo corto complementa la profundidad informativa de los buscadores tradicionales. Es el momento de adaptar la estrategia de contenidos a un ecosistema donde la búsqueda es, cada vez más, una mezcla entre lo textual y lo visual..

 

Entonces… ¿Cómo conviven las experiencias en Google y TikTok?

El ecosistema de búsqueda no se está rompiendo, se está especializando. Mientras Google continúa siendo la herramienta definitiva para consultas complejas y de alta precisión, TikTok ha ganado terreno en el descubrimiento visual y la validación social inmediata. Los datos confirman que el 40% de los usuarios de la Generación Z realiza una búsqueda en TikTok o Instagram cuando buscan, por ejemplo, un lugar para comer o un producto específico.

Esta preferencia no es casual y responde a tres factores clave que están redefiniendo el SEO moderno:

  • La democratización de la confianza: El usuario actual busca un equilibrio entre la información institucional y el contenido con un enfoque más humano. En este sentido, la profundidad y el detalle que ofrecen los resultados de los buscadores tradicionales se complementan ahora con la validación social inmediata que aporta el formato vídeo. Ver a una persona real utilizando un producto o visitando un lugar añade una capa de cercanía y autenticidad que enriquece la experiencia de búsqueda, ofreciendo al consumidor una visión 360º antes de tomar una decisión.

 

  • La eficiencia del formato «micro-visual»: La capacidad de síntesis de las plataformas actuales permite obtener respuestas en cuestión de segundos. En un contexto donde la atención es el activo más escaso, Google ha liderado esta eficiencia con sus Featured Snippets y resultados directos, una agilidad que TikTok complementa al hacer que el proceso de búsqueda sea, además de informativo, altamente visual y entretenido. Ya no se trata solo de encontrar una solución técnica, sino de consumir una experiencia multiformato que se adapta al ritmo del usuario moderno.»

 

  • La evolución del descubrimiento asistido: Si bien la barra de búsqueda clásica de Google sigue siendo el estándar para la intención proactiva, el ecosistema digital ha perfeccionado el modelo de descubrimiento asistido. Al igual que herramientas como Google Discover, el algoritmo de TikTok destaca por su capacidad de anticiparse a los intereses del usuario, transformando el scroll en una serie de respuestas a necesidades que el consumidor aún no había verbalizado. Esta convergencia tecnológica permite que la búsqueda ya no solo dependa de una pregunta directa, sino de una experiencia de contenido personalizada que fluye de forma natural en ambas plataformas.

Este cambio de paradigma es tan relevante que incluso Google ha reconocido que plataformas como TikTok están transformando los hábitos de búsqueda de los usuarios. En un contexto donde la búsqueda es cada vez más visual y multimodal, la presencia de las marcas en TikTok deja de ser una cuestión exclusivamente de branding para convertirse en una pieza clave de su estrategia de SEO visual y vertical.

 

La nueva frontera de la visibilidad digital

Dominar el TikTok Search requiere una convergencia exacta entre tecnología y análisis de datos. Ya no se trata solo de crear contenido efímero, sino de centrarse en la optimización de activos digitales con mentalidad de buscador: desde un keyword research basado en el lenguaje natural del usuario hasta la implementación de metadatos visuales y sonoros que el algoritmo ya es capaz de indexar. Al unificar el análisis estratégico con el potencial de formatos como los Spark Ads, las marcas transforman su presencia en la plataforma de un simple impacto visual a una solución de búsqueda de alto rendimiento, garantizando que el mensaje aparezca justo donde el descubrimiento se encuentra con la intención.

El impacto del SEO híbrido en el ROI

La relevancia de esta transición hacia el SEO visual se apoya en métricas de rendimiento directas: según estudios recientes de comportamiento digital, los anuncios que aparecen en los resultados de búsqueda de TikTok logran un incremento del 20% en la intención de compra. No se trata solo de visibilidad, sino de captación en el momento de alta intención. Además, el 82% de los consumidores afirma que el contenido de vídeo ha sido el factor decisivo para adquirir un servicio. Integrar TikTok en el ecosistema de búsqueda permite a las marcas no solo capturar este tráfico de nicho, sino también fortalecer su estrategia de posicionamiento en Google. Al indexar vídeos de TikTok en sus SERPs móviles, Google ofrece a los usuarios una experiencia de búsqueda más rica, creando un puente orgánico que maximiza el retorno de la inversión en ambos canales.

 

Un ecosistema de búsqueda en constante evolución

La consolidación de TikTok como motor de búsqueda no supone el fin de los buscadores tradicionales; al contrario, reafirma la importancia de una presencia omnicanal. Google y TikTok desempeñan hoy roles complementarios en el customer journey: mientras Google aporta autoridad, profundidad y alcance, TikTok impulsa el descubrimiento a través de contenidos visuales y recomendaciones algorítmicas. El éxito de una marca dependerá de cómo logre integrar ambos entornos.

En este nuevo escenario, el éxito de una marca no se mide solo por su capacidad de entretener, sino por su relevancia algorítmica. Aquellas empresas que logren descifrar los códigos del SEO vertical y transformen sus activos de vídeo en respuestas precisas, serán las que lideren la conversación en una era donde, cada vez más, el descubrimiento empieza con un play.

En este nuevo escenario, el éxito de una marca depende cada vez más de su capacidad para ser relevante tanto para las personas como para los algoritmos que impulsan el descubrimiento de contenido. Aquellas empresas que comprendan los códigos del SEO vertical y optimicen sus activos de vídeo para responder a las nuevas formas de búsqueda estarán mejor preparadas para liderar la conversación en una era en la que, cada vez más, el descubrimiento comienza con un play.

Rich Media: ¿Cómo elevar tus tasas de conversión a través de la interactividad?

¿Sabías que el usuario promedio en internet presta atención a un impacto digital durante apenas ocho segundos? Hoy en día, es casi más fácil atrapar un pez con las manos que retener la atención de una persona en la red.

Si eres un especialista en marketing que gestiona campañas publicitarias, seguramente te enfrentes a diario al reto de generar un impacto real en un ecosistema digital cada vez más saturado . La solución para captar esa atención y lograr enviar el mensaje correcto en el momento adecuado reside en evolucionar nuestra forma de comunicar, pasando de la pasividad a la acción). Hablamos, por supuesto, de integrar estrategias de Rich Media en tus planes de medios.

El fin de la ceguera publicitaria

Durante años, hemos arrastrado el problema de no saber cómo conectar de forma eficiente con nuestro público. A menudo, lanzamos mensajes estáticos y generales esperando que alguien haga clic. Sin embargo, el consumidor ha desarrollado una inmunidad natural a la publicidad tradicional.

Para generar un verdadero engagement, necesitamos abandonar esos formatos rígidos y dar el salto hacia los formatos interactivos. Aquí es donde una buena estrategia de Rich Media cambia las reglas del juego. Al permitir que el usuario participe —ya sea deslizando una galería, jugando un mini-juego o explorando un modelo 3D—, rompemos de inmediato la barrera de la indiferencia.

El mensaje correcto, a la persona adecuada

El verdadero poder de estos anuncios enriquecidos no es puramente estético, sino profundamente estratégico. ¿Cómo logramos mandar un mensaje perfectamente ajustado a nuestra audiencia de manera eficiente y escalable? La respuesta reside en la combinación de creatividad y datos.

Al utilizar creatividades dinámicas dentro de tus piezas de Rich Media, tienes la capacidad de adaptar el contenido en tiempo real. Dependiendo de la ubicación del usuario, el clima actual o su comportamiento previo en la web, el anuncio mutará para mostrar exactamente aquello que esa persona necesita ver.

La tecnología detrás de la magia

Orquestar este nivel de personalización y aumentar drásticamente tus conversiones puede sonar a ciencia ficción, pero la tecnología actual lo pone al alcance de tu mano. No hace falta programar desde cero; existen ecosistemas diseñados para facilitar este proceso a los gestores de campañas.

Por ejemplo, si buscas lograr ese mayor engagement enviando la creatividad perfecta, la Google Marketing Platform es tu mejor aliada. Dentro de ella, herramientas clave como Studio te permiten construir, gestionar y lanzar formatos de Rich Media a escala, conectando directamente tus feeds de datos con el diseño visual para garantizar el máximo impacto.

Conclusión

En resumen, para destacar en el ecosistema publicitario de hoy, ya no basta con «estar presente»; hay que invitar al usuario a interactuar. Los anuncios dinámicos e interactivos no solo mejoran radicalmente la experiencia del usuario, sino que son el vehículo perfecto para entregar el mensaje exacto y disparar tus métricas.

Personalmente, considero que seguir invirtiendo exclusivamente en formatos estáticos es dejar conversiones (y dinero) sobre la mesa. Te animo encarecidamente a que aproveches herramientas como Studio para lograr un mayor engagement con creatividades que realmente conecten con tu audiencia deseada.

¿Listo para que tus anuncios dejen de ser invisibles? Contacta con nuestro equipo de especialistas y descubre cómo podemos diseñar una estrategia de Rich Media a medida que dispare tu tasa de interacción

Recuerda: en el inmenso y ruidoso océano de la publicidad digital, no seas un escaparate estático que la gente mira de reojo; sé una experiencia en la que quieran entrar y participar

Diminishing Returns: ¿Estás Derrochando tu Presupuesto de Marketing?

El Secreto para Maximizar Cada Euro de tu Inversión en Medios

CMOs, ¿sienten alguna vez que, a pesar de aumentar la inversión en marketing, los resultados no crecen al mismo ritmo? No están solos. Este fenómeno, conocido como diminishing returns (rendimientos decrecientes), es uno de los mayores desafíos en la optimización del gasto en medios. Pero, ¿qué significa exactamente y cómo puedes evitarlo? Se refiere al punto en el que añadir más inversión a un canal de marketing ya no produce un aumento proporcional en los resultados. Es un concepto económico que, aplicado al marketing, explica por qué un crecimiento continuo en la inversión no siempre se traduce en un crecimiento ilimitado de ventas o leads. ¿Por qué es crucial entender esto? Porque ignorarlo puede llevarte a derrochar recursos valiosos en canales saturados, en lugar de optimizar tu presupuesto para un impacto máximo. En este post, desvelaremos cómo identificar y superar los diminishing returns para que tu inversión trabaje más inteligentemente.

¿Qué son los Diminishing Returns en Marketing?

Imagina que estás regando una planta. Al principio, cada gota de agua la ayuda a crecer. Pero si sigues añadiendo agua sin parar, la planta se ahoga. De manera similar, en marketing, existe un punto óptimo de inversión para cada canal. Antes de ese punto, cada euro adicional genera un ROI positivo y creciente. Sin embargo, una vez que alcanzas ese umbral, cada euro extra comienza a generar menos impacto, hasta el punto de que la inversión adicional podría no generar ningún beneficio o incluso uno negativo.

Este concepto de diminishing returns no significa que debas dejar de invertir, sino que necesitas ser más inteligente con dónde y cuánto inviertes. El problema que resuelve este entendimiento para los CMOs es precisamente cómo evitar la saturación de canal y asegurar que cada parte del presupuesto se destine a donde puede generar el mayor valor incremental.

Cómo Identificar los Diminishing Returns en Tus Canales

Reconocer los diminishing returns es el primer paso para optimizar tu gasto. Aquí te dejamos algunas señales de alerta:

  • Curvas de respuesta planas o descendentes: Si graficas tu inversión en un canal vs. los resultados obtenidos (ventas, leads, etc.), y la curva empieza a aplanarse o incluso a bajar, estás experimentando rendimientos decrecientes.
  • Aumento del CPA/CPL: Si el costo por adquisición (CPA) o costo por lead (CPL) de un canal aumenta significativamente a medida que incrementas la inversión, es una señal clara.
  • Caída del ROAS/ROI: Un retorno de la inversión publicitaria (ROAS) o un ROI decreciente a pesar de una mayor inversión también indica que estás llegando al punto de saturación.

Para una detección precisa de los diminishing returns, herramientas como el Marketing Mix Modeling (MMM) son fundamentales, ya que analizan el impacto incremental de cada euro invertido en cada canal.

Estrategias para Superar los Diminishing Returns y Optimizar tu Presupuesto

Una vez identificados los puntos de diminishing returns, es hora de actuar. La clave no es reducir el presupuesto total de marketing, sino reasignarlo de manera más efectiva.

  1. Reasignación Inteligente del Presupuesto:
    • Identifica el punto óptimo: Utiliza modelos avanzados para determinar la inversión ideal en cada canal antes de que los rendimientos empiecen a decrecer.
    • Mueve la inversión: Traslada los fondos de los canales que ya muestran diminishing returns hacia aquellos que aún tienen potencial de crecimiento o que están sub-invertidos. Esto podría significar explorar nuevos canales o formatos.
  2. Optimización Creativa y de Mensaje:
    • A veces, los diminishing returns no son por la saturación del canal, sino por la fatiga del mensaje o la creatividad. Experimenta con nuevos enfoques creativos, audiencias o segmentaciones dentro del mismo canal.
  3. Análisis Multicanal (MMM y Atribución):
    • Combina el Marketing Mix Modeling (MMM), que te da una visión macro del impacto, con modelos de atribución más granulares. Esto te permitirá entender no solo el efecto directo de cada canal, sino también las sinergias y el rol de cada punto de contacto en el customer journey, evitando así la saturación. En Making Science, nuestras soluciones integradas como Optiphi están diseñadas precisamente para esto.

Conclusión: Convierte el Desafío en Oportunidad con los Diminishing Returns

Entender y gestionar los diminishing returns es vital para cualquier CMO que busque maximizar la eficiencia y el impacto de su inversión en marketing. No se trata de gastar menos, sino de gastar mejor. Al identificar cuándo un canal alcanza su punto de saturación, puedes reasignar estratégicamente tus recursos, explorar nuevas oportunidades y asegurar que cada euro genere el máximo valor.

¿Estás listo para dejar de derrochar y empezar a optimizar tu presupuesto de marketing? ¡Aprovecha la oportunidad de convertir los diminishing returns en una ventaja competitiva! Si este post te ha abierto los ojos, déjanos un comentario o compártelo. ¡Porque la verdadera sabiduría en marketing no es solo invertir más, sino invertir con sabiduría!

CRO: cómo usar Google Analytics 4 para mejorar tu tasa de conversión

¿Estás exprimiendo al máximo el potencial de tu web?

Muchos CMOs invierten en campañas, diseños y contenidos sin tener claro qué funciona y qué no. Pero, ¿y si te dijéramos que ya tienes la herramienta perfecta para descubrirlo… y mejorar tu CRO (Conversion Rate Optimization) sin adivinar?

Este post te mostrará cómo utilizar Google Analytics 4 (GA4) como una brújula para optimizar tu sitio web y generar más conversiones. Veremos qué es GA4, cómo aplicarlo al CRO y por qué puede marcar la diferencia en tu estrategia digital.

Y sí, CRO es la keyword mágica que puede hacer que tu funnel deje de gotear clientes por cada esquina.

¿Qué es Google Analytics 4 y por qué importa en CRO?

GA4 es la última evolución de Google Analytics. A diferencia de su antecesor, Universal Analytics, GA4 está pensado para un mundo centrado en el usuario y orientado a la acción. ¿El resultado? Una plataforma más inteligente, más flexible y mucho más útil para optimizar conversiones.

¿Por qué es clave para el CRO? Porque te permite entender el comportamiento real de tus usuarios a lo largo de todo su journey: qué hacen, dónde abandonan, y qué los hace convertir. Desde ahí, puedes diseñar experimentos basados en datos reales.

Cómo usar GA4 para mejorar tu CRO

1. Define tus conversiones (¡bien!)

Usa los eventos personalizados de GA4 para marcar las acciones clave: añadir al carrito, iniciar checkout, completar lead, etc. Si no defines bien tus objetivos, no podrás optimizarlos.

2. Crea embudos personalizados

Los funnels de GA4 te permiten ver, paso a paso, en qué punto abandonan tus usuarios. Es oro puro para cualquier experto en CRO.

3. Segmenta como nunca antes

Con audiencias personalizadas puedes analizar grupos específicos de usuarios: por fuente, dispositivo, comportamiento… Esto te ayuda a generar hipótesis claras y certeras.

4. Combina GA4 con tests A/B

Identifica fricciones, lanza experimentos y mide los resultados con precisión quirúrgica. GA4 no reemplaza a una herramienta de testing, pero sí la alimenta de insights valiosos.

5. Activa alertas e informes automáticos

No esperes a que las métricas caigan. Configura GA4 para que te avise si una conversión baja inesperadamente. ¡Reacciona antes de que el problema se agrave!

Y entonces… ¿qué deberías hacer ahora?

Implementa GA4 (si no lo has hecho ya). Empieza a medir lo que realmente importa. Genera hipótesis y testea sin miedo. Tu CRO no mejorará solo; necesitas datos, enfoque y un poquito de osadía.

En resumen:
Google Analytics 4 es mucho más que un medidor de visitas. Es tu socio estratégico para mejorar la conversión. Si lo usas bien, te guiará hacia decisiones que impactan directamente en tu negocio.

¿Y tú? ¿Ya estás usando GA4 para optimizar tu CRO?

Cuéntanos tu experiencia o tus dudas en los comentarios. Y si este post te pareció útil, compártelo con ese colega marketer que aún vive en Universal Analytics.

Porque en digital, quien no mide… se pierde.

Campaign Manager 360: La brújula inteligente que guía tus campañas digitales

¿Sabes realmente quién está viendo tus anuncios? Campaign Manager 360 sí.

Imagina planear una expedición sin brújula. Así es lanzar campañas digitales sin una herramienta que las coordine, mida y optimice en tiempo real. Aquí entra en juego Campaign Manager 360, el cerebro logístico detrás de muchos de los anuncios que ves a diario.

En este post te explicamos qué es Campaign Manager 360, cómo funciona y por qué es una pieza clave en cualquier estrategia de medios moderna. Incluso si no gestionas campañas directamente, conocer esta plataforma te dará una nueva perspectiva sobre cómo las marcas conquistan la atención digital.


¿Qué es Campaign Manager 360?

Campaign Manager 360 (CM360) es la plataforma de gestión de campañas digitales de Google Marketing Platform. Actúa como el centro de control que coordina todo lo que ocurre entre que se diseña un anuncio y se evalúa su impacto.

Desde el tráfico de creatividades hasta la atribución de conversiones, CM360 permite a los equipos de marketing:

  • Tener una visión unificada de todas sus campañas.

     

  • Supervisar qué anuncios se sirven, dónde, a quién y cuándo.

     

  • Medir con precisión qué impacto tienen esos anuncios.

     

💡 Piensa en CM360 como el director de orquesta que asegura que cada instrumento (canal, creativo, audiencia) toque en armonía.


¿Para qué sirve Campaign Manager 360?

1. Trafficking: La logística publicitaria bien orquestada

Con CM360, puedes cargar los anuncios, definir los parámetros de entrega (sitio, segmento, horario, frecuencia) y lanzar campañas de forma ordenada. Todo se gestiona desde una interfaz centralizada.

Ejemplo: Puedes decidir que una campaña de remarketing se active solo para usuarios en móviles entre las 18:00 y las 23:00 en ciertas ciudades.

2. Tracking: Seguimiento avanzado de acciones del usuario

Gracias a su sistema de etiquetas y píxeles, CM360 rastrea qué sucede tras la impresión del anuncio: clics, visitas, conversiones, rebotes, etc. Esta información es esencial para entender el journey del usuario.

Dato clave: Puedes atribuir conversiones en modelos de primer clic, último clic o lineal, entre otros.

3. Reporting: Decisiones basadas en datos, no suposiciones

CM360 genera reportes personalizados que permiten identificar qué funciona y qué no. El resultado: campañas más efectivas, con mayor retorno y mejor aprovechamiento del presupuesto.

Tip: Puedes automatizar informes para enviarlos a stakeholders o integrarlos con Looker Studio para visualizaciones más impactantes.


¿Qué ventajas ofrece frente a otras herramientas?

  • Integración total con Display & Video 360, Search Ads 360, Google Analytics 4 y BigQuery.

     

  • Control granular de impresiones, frecuencia y segmentación.

     

  • Visibilidad cross-channel, incluso en entornos cookieless si se configura correctamente.

     

  • Auditoría transparente, ideal para agencias y anunciantes que manejan múltiples cuentas.

     

📊 Una sola plataforma, múltiples insights: eso es CM360.


¿Es Campaign Manager 360 para mí?

Si trabajas en una agencia, eres responsable de performance o gestionas campañas con múltiples creatividades, canales y mercados, la respuesta es sí. CM360 no solo te ayudará a ser eficientes, sino también a demostrar resultados con datos sólidos y trazables.


Conclusión: El siguiente paso hacia campañas más inteligentes

Campaign Manager 360 no diseña tus anuncios, pero asegura que lleguen al lugar correcto, en el momento exacto y al usuario ideal. Es el motor silencioso que transforma la creatividad en resultados medibles.

¿Listo para subir de nivel tu estrategia de medios? Descubre cómo CM360 puede ser tu mejor aliado en campañas más eficientes, controladas y rentables.

👉 ¿Quieres saber cómo integrarlo en tu stack de marketing? Déjanos un comentario o contáctanos y te ayudamos a dar el primer paso.

Marketing Cloud Next: Tu Nuevo Colega con IA en el Mundo del Marketing

¿Alguna vez has sentido que te ahogas en un mar de tareas de marketing? ¿Haciendo malabares con emails, redes sociales, campañas de anuncios y tratando de adivinar qué es lo que de verdad quieren tus clientes? Es un jaleo tremendo. Pero, ¿y si tuvieras un asistente superinteligente que pudiera encargarse del trabajo más pesado, dejando que te centres en lo divertido y creativo?

Pues saluda a Salesforce Marketing Cloud Next Gen. No es una simple actualización de software, es una forma completamente nueva de hacer marketing y está a punto de convertirse en tu nuevo mejor amigo.

¿Cuál es la Novedad?

Imagina el Marketing Cloud tradicional como una caja de herramientas superpotente. Tiene todo lo que necesitas, pero tienes que saber cómo usar cada cosa y dedicarle mucho esfuerzo manual. Marketing Cloud Next, en cambio, es como tener a un prodigio del marketing con inteligencia artificial en tu equipo.

En el fondo, Marketing Cloud Next está construido sobre la plataforma principal de Salesforce, lo que significa que se conecta a los datos de tus clientes sin que apenas te enteres. Pero la verdadera magia viene de Agentforce.

Tu Arma Secreta: Agentforce

Agentforce es el motor que mueve Marketing Cloud Next. Es un equipo de agentes de IA a los que puedes dar órdenes con un lenguaje sencillo y natural. En lugar de pasarte horas creando una campaña, ahora puedes simplemente decirle a tu agente de IA lo que quieres conseguir. Por ejemplo, podrías decir: «Crea una campaña para promocionar nuestro nuevo producto entre nuestros clientes más fieles», y Agentforce hará lo siguiente:

  • Preparar un borrador de la campaña: Perfilando los objetivos, el público y los mensajes clave.
  • Segmentar a tu público: Identificando a los clientes perfectos para tu campaña.
  • Generar contenido: Escribiendo asuntos para emails, el texto del correo e incluso mensajes SMS.
  • Diseñar los recorridos del cliente (customer journeys): Trazando todo el flujo de la campaña de principio a fin.

Este enfoque de «marketing agéntico» te libera de las tareas más monótonas y repetitivas y te permite pensar como un auténtico estratega de marketing.

Funcionalidades Next-Level

Marketing Cloud Next viene cargado de funciones que te harán la vida más fácil y tus campañas más inteligentes:

  • Creación de campañas con IA: Pasa de una idea a una campaña completa en una fracción del tiempo.
  • Personalización en tiempo real: Ofrece experiencias únicas a cada cliente basándote en sus últimas interacciones con tu marca.
  • Gestión de leads inteligente: Tus agentes de IA pueden cualificar leads, nutrirlos con comunicaciones personalizadas e incluso agendar reuniones con tu equipo de ventas.
  • Análisis e informes más listos: Consigue una visión clara y unificada del rendimiento de tus campañas en todos los canales. Las analíticas en Next Gen están diseñadas para ser más intuitivas y predictivas, ayudándote a entender qué funciona y por qué.

Perks

  • Velocidad y eficiencia: Lanza campañas complejas y multicanal en días, no en semanas.
  • Hiperpersonalización a gran escala: Trata a cada cliente como si fuera único, sin importar lo grande que sea tu público.
  • Decisiones basadas en datos: Con la IA analizando tus datos, puedes estar seguro de que estás haciendo los movimientos correctos.
  • Colaboración total: Los equipos de marketing, ventas y atención al cliente pueden trabajar todos juntos desde una única plataforma.

Limitaciones

Marketing Cloud Next es lo último de lo último, y como con todo lo nuevo, hay un par de cosas que tener en cuenta:

  • Sigue evolucionando: Aunque es increíblemente potente, algunas funciones todavía están madurando. Es una plataforma que se desarrolla a toda velocidad, así que estarás a la última, pero podrías encontrarte con algunos problemas de crecimiento.
  • Los datos son la clave: Para sacar el máximo partido a Next Gen, tus datos tienen que estar en orden. Una buena estrategia de datos es imprescindible.
  • Curva de aprendizaje: Aunque está diseñado para ser intuitivo, sigue siendo una nueva forma de trabajar a la que hay que acostumbrarse.

La gran pregunta: Marketing Cloud «On Core» vs. Next Gen

¿Qué diferencias existen? Vamos a hacer una comparación:

  • Marketing Cloud «On Core» se refiere a la nueva arquitectura, el «chasis», montado directamente sobre la plataforma de Salesforce y usando Data Cloud como base.
  • Marketing Cloud Next Gen es el conjunto de aplicaciones con IA que funcionan sobre esta arquitectura «On Core».

Entonces, ¿cuándo tiene sentido optar por el clásico Marketing Cloud Engagement (el que quizás ya conoces) frente al nuevo Marketing Cloud Next Gen?

  • Quédate con Marketing Cloud Engagement si: Tienes operaciones de marketing muy complejas y ya establecidas, con modelos de datos enrevesados y un equipo de especialistas que son expertos en la plataforma clásica. Es una solución madura y robusta que puede con casi cualquier cosa que le eches.
  • Pásate a Marketing Cloud Next Gen si: Buscas innovar, moverte más rápido y darle más poder a un equipo más pequeño. Si te emociona la idea de que la IA se encargue del trabajo pesado y quieres construir tu marketing en torno a una visión unificada del cliente, Next Gen es el futuro.

En resumen

Marketing Cloud Next es más que una nueva tecnología, es un vistazo al futuro del marketing. Se trata de trabajar de forma más inteligente, no más dura, y de construir relaciones auténticas y personalizadas con tus clientes. Así que, si estás listo para subir de nivel en tu estrategia de marketing y quieres un compañero con IA que te eche un cable, ya estás tardando en conocer Marketing Cloud Next.

Desmontando mitos clave sobre los Creadores de Contenido (que tu estrategia agradecerá)

Vamos a sincerarnos, ¿alguna vez has elegido un creador de contenido un poco como consultas tu horóscopo? Con un disimulado cruce de dedos y la esperanza de que los astros, o en este caso los algoritmos, se alineen para obrar un milagro en tus métricas. Si te sientes identificado, tu enfoque hacia el marketing de influencers quizás se siente más cercano a una predicción que a un plan con fundamento. 

El universo de los creadores es magnético y promete conexiones y resultados estelares. Pero depender de la intuición o de verdades universales en el ámbito digital es un poco como esperar que Mercurio retrógrado te solucione el trimestre. En Making Science preferimos la astronomía a la astrología cuando se trata de marketing.

Por eso, hoy vamos a desmontar mitos alrededor de los creadores de contenido, que aunque a veces se extienden más rápido que el último challenge viral, pueden estar boicoteando tus campañas más brillantes sin que te des cuenta. 

 

Mito 1: Si no tiene millones de seguidores no funciona

Un clásico en el firmamento de las suposiciones. La lógica parece simple: a más seguidores, mayor impacto. Pero si solamente estás apuntando a las cuentas con más ceros, podrías estar perdiéndote todo un universo de posibilidades. 

Aunque la notoriedad de un macroinfluencer es innegable por su alcance, la efectividad en el marketing de creadores es mucho más que un juego de números grandes. Los perfiles micro y nano emergen y se posicionan como verdaderos catalizadores de engagement. Imagina la diferencia entre un anuncio en una valla publicitaria y una recomendación de alguien en quien confías plenamente.

Sus audiencias, a menudo segmentadas y profundamente leales, perciben sus recomendaciones con un nivel de confianza y cercanía difícil de replicar a gran escala. Esto no significa que debamos descartar a grandes nombres, sino que debemos entender que la estrategia más inteligente a menudo reside en la combinación adecuada. Priorizando la calidad de la conexión y la afinidad real con la marca sobre el simple volumen.

Mito 2: Los creadores se venden al mejor postor

La idea de que la autenticidad de los creadores es a veces un cometa Halley es otra creencia recurrente en el sector. Los profesionales del contenido son los primeros que saben que la autenticidad no es negociable para el éxito a largo plazo. 

El activo más preciado de un creador es, precisamente, la credibilidad y la confianza que ha cultivado con su comunidad. Una recomendación que se percibe como forzada o desalineada con los valores e intereses del perfil y su audiencia no solo es ineficaz, sino que puede dañar irreparablemente esa relación. 

Las colaboraciones más fructíferas son aquellas donde existe una sintonía genuina entre la marca, el mensaje del creador y las expectativas de su público. Se trata de encontrar ese sweet spot donde la promoción se siente natural y aporta valor.

Mito 3: El ROI del marketing de influencers es imposible de medir

Y llegamos a la nebulosa más temida: la idea de que el dinero invertido se pierde en un agujero de gusano sin un rastro claro de su efectividad. Spoiler: medir el impacto del marketing con creadores no solo es posible, sino esencial.

La clave está, como siempre, en una planificación estratégica: definir objetivos claros desde el inicio (¿Buscamos notoriedad? ¿Consideración? ¿Conversión directa?), seleccionar los KPIs adecuados que reflejen esos objetivos, y utilizar las herramientas y metodologías de seguimiento correctas. 

Existen múltiples vías para trazar el camino desde la colaboración hasta el resultado tangible: desde códigos de descuento únicos y enlaces de afiliado personalizados, hasta el análisis del incremento en tráfico web cualificado, menciones de marca, generación de leads o incluso ventas directas atribuidas.

Lograr un ROI óptimo implica asegurar que la estrategia esté claramente definida y la medición sea precisa, lo cual permite capitalizar la verdadera efectividad del canal y del perfil.

 

Así que como ves, navegar el universo del marketing con creadores no tiene por qué basarse en suposiciones. Dejar de lado estas creencias limitantes no es solo ver las cosas con más claridad, es darle a tu estrategia el combustible que necesita para alcanzar resultados que realmente brillen.

Porque el éxito en este campo no depende de alineaciones fortuitas, el marketing de creadores es efectivo cuando se basa en estrategia y datos. Podríamos resumirlo en menos ‘predicción’ y más ‘precisión’. 

Y precisamente esto es lo que nos apasiona en Making Science: convertir el potencial en rendimiento medible para que tus campañas con creadores no solo inspiren, sino que también funcionen.