Making Science
Guillermo Alcocer
Guillermo Alcocer
User Experience Designer

Cómo diseñar con datos

09 de July de 2018

Hoy en día el consumo de productos digitales crece exponencialmente, exigiendo a las empresas el cumplimiento de las necesidades de usuario como tarea prioritaria. Ésta es una de las grandes razones por las que los procesos de diseño están cambiando; el diseño ya no se entiende como una disciplina sujeta a meros criterios estéticos, puesto que prevalecen sobre éste el principio funcional y experiencial.

Los primeros pasos a la hora de diseñar un producto digital comienzan con ahondar en el conocimiento y entendimiento de nuestro usuario, para finalmente empatizar con él y anticiparnos a sus necesidades y motivaciones.

¿Cómo medimos el comportamiento de los usuarios?

Existen dos clases de datos que podemos utilizar:

  • Los datos cuantitativos, que se obtienen mediante un método deductivo y se caracterizan por ser de naturaleza objetiva y numérica. En la práctica se basa en cuantificar actitudes, opiniones y comportamientos.
  • Por otra parte, los datos cualitativos provienen de técnicas inductivas, y su naturaleza en subjetiva y descriptiva. Consiste en entender las razones y motivaciones de los usuarios desde lo particular.

Casi todas las herramientas de análisis ( Google Analytics, Webtrends, Clicktale,etc ) proporcionan datos cuantitativos: ¿de dónde viene tu tráfico?, ¿qué es lo que visitaron?, ¿qué información es la relevante?, ¿en qué proceso se cayeron?, ¿son usuarios nuevos o reincidentes? ¿Cuál es la tasa de conversión?

Mucho más complicado es obtener información de los datos cualitativos que son los que nos darán información de cómo y por qué algo sucede.

Para obtener un análisis cualificado, tendremos que estudiar ambos tipos de datos y relacionarlos para poder interpretarlos y así obtener una perspectiva lo más amplia posible.

Un ejemplo muy específico, para una necesidad concreta, es el empleo de Card sorting, que nos ayudará a validar la comprensión de la terminología empleada en la navegación de un producto; estos datos se suelen representar en “matrices de similitud” o en “dendrogramas” en ellos se muestra como los usuarios testeados relacionan contenido.

En cuanto a la parte de datos cuantitativos, nos podemos fijar en el tráfico de una página, la tasa de rebote, la ruta que sigue un usuario para encontrar la información o que tipo de información busca un usuario u otro para detectar los problemas de contenido de la página.

Al estructurar el contenido de una página, hay que analizar cuál es la información más relevante para los usuarios y cuales son los datos de interacción de los usuarios con los elementos. Estos datos de interacción proporcionan más información que los estudios de usuario ya que ayudan a comprender el movimiento de estos por una página ( mapas de scroll, mapas de hover y mapas de click)

Otro de los métodos más utilizado para el análisis de la estructura de una web son los llamados “eye-tracking” que actualmente se están sustituyendo por herramientas AI; estas herramientas generan hipótesis de patrones de visión que siguen los usuarios al entrar en una web. Observando estos datos podemos decidir donde y como situar cada elemento en función al objetivo marcado.

Diseñar a partir de datos potencia el pensamiento innovador, permite dar el salto al siguiente nivel a partir de pilares sólidos que avalan la toma de decisión.

No existe un modelo o una metodología única puesto que cada punto de partida es distinto y eso nos lleva a emplear diferentes técnicas y recursos dependiendo del momento.
Todo esto es una pequeña parte de las formas en las que podemos utilizar los datos a la hora de diseñar para lograr un incremento de la empatización con el usuario.

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