Patrick Reyes

Patrick Reyes

UX Designer

La creatividad desde mi mirilla

10 de February de 2020
1 minuto

La creatividad empieza en la curiosidad. Esta premisa es lo que me ha llevado a escribir este post sobre cómo un diseñador se relaciona con el mundo de la creatividad, las ideas y la conceptualización.

Empezando por el principio, el primer día de trabajo vas a tener que enfrentarte a un primer grado sobre cuánto de moderno eres. Cuántos grupos de música cuyo nombre es impronunciable conoces, cómo de moderna es tu forma de vestir, a cuántos festivales remotos has ido, cuáles son tus referentes, etc.

Y tú pensando que solo tenías que saber lo que era un insight… 

Para la tranquilidad de todos, diré que, con el paso de los días te das cuenta de que todos os hacéis la misma pregunta: ¿Qué hago aquí? 

Pues bien, entrando en materia, estas son algunas de las bases para demostrar que sabes lo que haces como creativo en este mundillo.

 

Inspiración

Este punto se basa en la búsqueda de referencias que refuercen tu background. Tenemos al alcance de un clic toda la experiencia de los que ya pasaron por dónde nos encontramos. ¿Por qué no usar eso a nuestro favor?

Todo proviene de la experiencia y no existe forma rápida de conseguirla

Replicar e inspirarte en otros diseños ejercita la mente para empezar a pensar en esa dirección. En resumen, consiste en hacer tuyo algo que un día fue de otro.

Con el tiempo empezarás a ver patrones de cómo otros diseñadores llegan a resolver las necesidades que se les presentan en los proyectos. Eso sin duda es alentador para momentos de bloqueo y es vital para enfrentarse al famoso “folio en blanco”.

Cuanto más busques, observes y la ejercites, mayor y más rica será tu creatividad. Poco a poco encontrarás tu propia manera de pensar y conceptualizar, lo que te ayudará a alcanzar las mejores soluciones de cara a resolver los retos que se te propongan como diseñador.

Y os preguntaréis, ¿dónde busco la inspiración? 

En todo: podcast, libros, contenido en redes sociales, revistas, blogs, y sobre todo, mediante la observación del mundo que te rodea, porque ahí es donde están los mejores insights. 

Bajo mi experiencia, los sitios más recurrentes donde se busca este tipo de inspiración son:

También existen herramientas facilitadoras, como algunas extensiones de Chrome. Mi último descubrimiento ha sido Panda, una extensión de Chrome que te descubre contenido relevante del mundo del diseño y la tecnología. Al abrir una nueva pestaña del navegador, la herramienta te muestra contenidos destacados de páginas como las mencionadas anteriormente.

 

Práctica

El famoso “prueba y error”. ¿De qué serviría todo lo que hemos visto si no lo ponemos en práctica? Hay que ponerse manos a la obra.

Observar, analizar, probar, hacer, equivocarse, probar de nuevo y así cíclicamente, hasta ir formando nuestra propia metodología y criterio. Cuanto más pienses, escribas, diseñes, pruebes, más lejos llegarás con tus propuestas.

De hecho, algo que nos caracteriza a todos es nuestro inconformismo y auto-exigencia. Eso es lo que hace que un día todo haga ese clic tan ansiado y dices: “Es esto lo que quiero transmitir con mis diseños”.

 

Búsqueda de opiniones reales

Muchas veces nos sumergimos tanto en un proyecto que se nos olvida salir de él para comprobar si de verdad funciona. Por eso, es importante compartirlo con tu círculo cercano, con personas en las que confíes que no estén en contacto con el entorno creativo. Un compañero me recomendó un día de bloqueo que le pidiera opinión sobre mi proyecto a mi madre, ¡y qué razón tenía!

En definitiva, toma las referencias como lo que son, observa el mundo y a ti mismo, busca opiniones, prueba hasta que aciertes, déjate sorprende y sobre todo, no dejes de aprender y divertirte con todo lo que hagas.